Saturday, September 17, 2011

Pues sí, al final me quedó un conjunto monísimo. Di 20.000 vueltas por Madrid buscando un vestido o una blusa adecuada para el tutú. Mira que Madrid es grande; y mira que hay tiendas. Pues yo, exquisita a más no poder, no encontré nada que se adaptara a lo que iba buscando.
Me rendí, y el día de antes de la boda decidí que tenía que apañarme con lo que hubiera ya en mi armario. Me había comprado un vestido muy bonito un mes antes para una cena, pero me parecía demasiado poca cosa. Se me ocurrió ponerme el tutú por debajo y sí, el cambio era notable, pero seguía sin ser lo que buscaba. Y si lo pongo por encima? Exacto! Perfecto! Impactante! y finalmente lo rematé con una cinta de raso verde cosida a la cintura. Me compré en Sfera unos zapatos negros asesinos y listo! quedó un conjunto maravilloso. La gente me decía que les recordaba a Carrie Bradshaw! Y yo requeteencantada!


No quedó nada mal, no? El anillo es de Conspiradoras, y el bolso era uno negro heredado de mi madre. 
La novia iba guapísima, lo pasamos genial y salieron unas fotos muy chulis. 



Pero no sólo disfruté de la boda. Tuve la oportunidad de conocer, besuquear y fotografiar a una princesa diminuta de poses imposibles a la que osé lanzar más de una sonrisa irreverente. Es hija de uno de mis primos preferidos, compañero de múltiples venturas y desventuras a lo largo de mi vida.
Sin duda, una princesa afortunada...
Ella y yo.

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