Friday, October 14, 2011

Sôber.
Otra de mis grandes pasiones musicales que descoloca y anonada a mis amistades cuando se lo digo. Sí, señores, yo también he tenido una época heavy, con su estética y todo lo que eso conlleva. Y he sido hippy, y pija, y underground, y pasota... Sólo me ha faltado ser gótica. Pero lo que no he sido nunca, y Dior me libre de serlo algún día, es normal.

De cada época arrastro algún resto musical que convive pacíficamente (qué remedio le queda) con mis nuevos descubrimientos y frecuentes giros musicales.
Sôber es un ejemplo.

El 20 de octubre darán un concierto acústico en la Sala Silikona, y yo no me lo pienso perder. El año pasado tocaron en la Riviera, primer concierto en Madrid tras su vuelta, y no recuerdo otro concierto en toda mi vida en el que haya disfrutado más. Es difícil explicar la sensación, porque son tremendamente cañeros, la música se te mete por los huesos y te retuerce por dentro, no puedes parar de saltar y cantar, la experiencia es indescriptible. Y sí, lo mío ahora es el indie y lo retro, pero es que Sôber me da un nosequé que no me dan los otros (Mil perdones, señora May) Los adoro! Y me da igual que mi amiga L. diga que es un poco afeminado; definitivamente, Carlos Escobedo es el hombre de mi vida (utópicamente hablando, claro...)

Os dejo el vídeo de una de mis canciones favoritas. Cuanto más la escucho, más ganas me dan de aprender a tocar la guitarra eléctrica, sólo por tocarla así, en plan cañero, hasta que mi cabeza caiga rodando por los suelos, hasta se me partan los tobillos de tanto salto imposible!! Ow, yeah!!!!!! La había cantado mil veces pero nunca me había parado a escuchar la letra. Ahora la canto con más motivo.



Creo que hoy ha llegado el día
de separar la razón del corazón,
de no pensar qué voy a hacer sin ti.
Quiero borrar de mí los recuerdos,
quiero cerrar esta herida
y volar...

Un puñado de abrazos apretaos para todos.
Feliz finde!!!!!!!!!!!!!!!

0 comments:

Post a Comment