Esta mañana, en cuanto he abierto los ojos, he alargado la mano y he cogido el libro que dejé anoche al otro lado de la cama. Leyendo me he ido hasta la cocina a por mi desayuno preferido: el bizcocho de chocolate de la dieta Dukan. Y a disfrutar!
Ahora necesito sentido del humor, genialidad y sarcasmo.
He leído El cartero lapiz en mano. Y no es para menos.
"La comida es buena para los nervios y el espíritu. El coraje viene del estómago, todo lo demás es desesperación"
"- Algunos hombres están locos - dije, yéndome hacia la puerta.
"Las mujeres estaban hechas para sufrir. A pesar de eso, pedían constantes declaraciones de amor"
"Cualquier imbécil puede tener un trabajo; vivir sin trabajar es cosa de sabios"
Quiero leer toda su obra por orden. El segundo es Factotum y ya lo tengo, aunque he leído por ahí que no se disfruta igual en castellano, así es que me he atrevido a hacerme con él también en inglés. Y es verdad que no sabe igual. A Bukowski y a Auster, en inglés, plis.
Charles Bukowski.
He descubierto a Charles Bukowski hace sólo dos semanas, y ahora ya no sé cómo he podido vivir sin él tanto tiempo. No sé por qué siempre me resistía a leer a este autor del que, por otro lado, no sabía nada de nada. Nadie me había hablado ni bien ni mal de él, pero yo me negaba sin motivo. El tipo en sí me resultaba simpático. Su amor desmedido por las mujeres, el tabaco y el alcohol hacían que me cayera bien, sin más. Pero su fama de autor maldito impedían que lo perdiera de vista. De hecho, hay dos fotos que guardé hace tiempo para ampliarlas y ponerlas en casa. Éstas:
Así pues, en un momento de lucidez me dije que algún motivo fundado debía de haber en mi subconsciente para tal rechazo de su obra, y que tenía que descubrirlo como hay que descubrir a los autores, leyéndolos.
Empecé por el principio, El cartero, y a las cinco primeras páginas ya decidí que me compraría todos sus libros. Bukowski y su alter ego Chinaski me han hecho pasar muy buenos ratos. Ese Chinaski corriendo, perseguido por búfalos, me hizo reír hasta saltar lágrimas. Me parto cada vez que me acuerdo.
Alcohol, mujeres, apuestas en las carreras de caballos, resacas y lenguaje soez. Símbolo del "realismo sucio" de los años 70, Bukowski me ha cautivado. No es un autor para mentes sensibles. Su humor negro y su manera desnuda de decir las cosas no agrada a todo el mundo. De hecho, en internet he encontrado tantos fans como detractores. Supongo que tienes que tener un alma algo sucia y sinvergüenza para poder disfrutar de su prosa. A mí me parece brillante, un filósofo loco de esos que cuando hablan sentencian, un tipo con el que me hubiera gustado sentarme a hablar, con una pinta de por medio. Me gusta él y me gusta lo que dice. Pero, sobre todo, me gusta cómo lo dice. Fantaseo con la idea de haber podido juntar a Bukowski y Saramago en una misma mesa. ¿Qué podría haber salido de allí? El lenguaje etílico del uno frente a la lucidez y la corrección del otro. Ambas mentes brillantes. Ambos, seres tranquilos y, en cierto modo, desencantados con el universo. El pesimismo manido de Saramago frente al "todo me da igual si tengo alcohol y putas" de Bukowski. Hubiera pagado lo que valen unos Louboutin por poder estar ahí, entre ellos, escuchando y aprendiendo.
Y es que a mí me gustan las historias escritas con el corazón, más limpio o más sucio, pero con el corazón. Me gustan los autores que llevan sus ideales (aunque no sean los míos) hasta sus últimas consecuencias. Me gustan los textos escritos desde las entrañas, sin filtros y sin censura de ningún tipo, porque la vida es así y nadie nos pone un filtro para vivirla. A veces necesito realidad sencillamente. No siempre tengo el humor para ambientes sórdidos y crueldades imaginarias. No siempre estoy para los perros clonados y los niños asesinos de Saccomanno en El oficinista, o para la miserias humanas del Ensayo sobre la ceguera de Saramago, la brutalidad y la hipocresía social del Ácido Sulfúrico de Nothomb (única obra de esta autora, una de mis favoritas, que he dejado a medias) o la hostilidad y la desesperanza de la atmósfera de Auster en El país de las últimas cosas.
Ahora necesito sentido del humor, genialidad y sarcasmo.
He leído El cartero lapiz en mano. Y no es para menos.
"La comida es buena para los nervios y el espíritu. El coraje viene del estómago, todo lo demás es desesperación"
"- Algunos hombres están locos - dije, yéndome hacia la puerta.
- ¿Qué quieres decir?
- Quiero decir que algunos hombres están enamorados de sus esposas."
"Las mujeres estaban hechas para sufrir. A pesar de eso, pedían constantes declaraciones de amor"
"Cualquier imbécil puede tener un trabajo; vivir sin trabajar es cosa de sabios"
Quiero leer toda su obra por orden. El segundo es Factotum y ya lo tengo, aunque he leído por ahí que no se disfruta igual en castellano, así es que me he atrevido a hacerme con él también en inglés. Y es verdad que no sabe igual. A Bukowski y a Auster, en inglés, plis.
Así es que, querido Charles Bukowski, bienvenido a la recámara de mis autores preferidos del mundo mundial.
¿Cómo diablos puede un ser humano disfrutar de que un reloj alarma lo despierte a las 5:30 AM para brincar de la cama, sentarse en el excusado, bañarse y vestirse, comer a la fuerza, cepillarse los dientes y cabello y encima luchar con el trafico para llegar a un lugar donde usted, esencialmente, hace montañas de dinero para alguien más, y encima, si le preguntan, debe mostrarse agradecido por tener la oportunidad de hacer eso?Charles Bukowski.




0 comments:
Post a Comment